lunes, 26 de mayo de 2008

EL TOPO


La respiración entrecortada y el insomnio. Soy el topo que construye su madriguera para encerrarse en ella.
No siento ni el más remoto deseo de asomarme a la luz. Sólo me interesa cavar en mi túnel. No sé a dónde me lleva, tampoco me interesa. Mi vida es construir un laberinto que, posiblemente, a nadie le interesará recorrer.
Huir en un atajo oscuro donde permanecen ocultos todos los nombres, todas las nomenclaturas. Tomar subterráneamente todos los territorios.
Cavar para no sentir lástima por los que viven afuera y encima de mí. Esta larga ruta me destruye, pero la existencia no lo es todo. Lo único que importan son los residuos que deja esta vida.

1 comentario:

Pablo Bromo dijo...

Me hacés recordar a Nietszche...

Abrazote bróder, P.