viernes, 6 de junio de 2008

COMPULSIVO OBSESIVO


  • La tarde parece acechanza de malos poemas. Una disfunción orgánica. Un dolor en el abdomen. La tarde padece, la tarde parece incompleta.

  • Luego las horas de aburrimiento. Nada surge de este medio día invasor. Se aburren los ojos de tanto ver los carriles de las autopistas. El error de hacerse vínculos que luego no se pueden abandonar. Es una locura quieta la que me amarga.

  • Por encima de este cuadro, el cielo descansa apagado y apacible. Este paisaje es una pantalla, la vida es una sala oscura.

  • Visto en hoteles. Los hoteles con televisiones viejas. Se apaga la luz y sobra la oscuridad. Sólo el resuello, el clima del alcohol. Sólo pensar en voz alta.

  • Los días se hacen migas sobre las páginas. Demasiada gente alrededor, y todos me son ajenos.

  • Los fragmentos de un espejo son como los ojos de un niño muerto.

  • El niño guardaba mi cabeza en el útero de un televisor en blanco y negro. El color se ha inventado a partir del blanco y negro, que también son colores. Colores de la histeria en los miles de matices de gris que tiene la lluvia donde yacen debajo, apaleadas, las palabras.

1 comentario:

Alan dijo...

la pasé muy bien con vos, capitán, la lectura de Balam en tu recinto, los vodkas y terminar noventeros, tarareando Coffe and Tv, uff, y ahora que leo estas líneas, compay, la resaca es filosofía pura...

http://www.youtube.com/watch?v=kWUil383us4