viernes, 4 de julio de 2008

BARBA

La barba viene con los días. Los malos y aburridos. Siempre con sabor a grasa de trailer. Afuera doy la apariencia de un fantasma. Comezón, calor, impuestos, multas, la música miserable del vecino. Paredes que leen a hijos de puta con focos en el cráneo. Tengo barba y ronchas en la cara, un lagarto verde babea sobre lo escrito. Al escribir me ahorro molestias. Me ahogo en mi barba. La nata del poema, eso, el poema es la circunstancia cursi de lo inútil. Lo inofensivo de morir. Diluyendo la vida en el extravío. Todos los días colgados de mi barba como caspa. La abstinencia. También las estrellas tantas veces contra el vidrio. Años de intoxicación

2 comentarios:

Isabel dijo...

de ahuevo, bien escrito y personal, saludos patojo.

Isa

Octavio A. Landolfi dijo...

"...el poema es la circunstancia cursi de lo inútil" Siempre he tenido la impresión de que los buenos escritos no son más que una serie de buenas frases unidas por una serie de recursos literarios básicamente innecesarios y a veces hasta desmitificantes. Pero el valor que encierra una sola frase es imperecedero y trasciende las paginas del escrito para dejar entrever el corazón del escritor, del creador, de aquel que resume los conceptos en frases totalmente nuevas y llenas de vida.

Me quito el sombrero ante esta frase.