lunes, 11 de agosto de 2008

EL ÁNGEL EXTERMINADOR ALGUNOS DÍAS SALE TEMPRANO



  • No existe un gesto heroico esta mañana. Bajo los titulares de los periódicos el día se ha vuelto un número más. Pareciera que caminar buscando trabajo, amor o pastillas es una sencilla y solitaria cuenta regresiva.



  • Con algún párpado pegado por no dormir, algunas veces las palabras no vienen. Pasan horas y los dedos parecen secarse. Todo el sueño se ha ido. Prendemos la Tv. y ese zumbido nos mata las ganas de pensar. Sólo observamos su distancia de nuestras vidas, el insomnio no tiene ventanas.



  • Es mejor rayar el cuaderno una y otra vez. Está de más razonar. Concluimos pateando los platos, quebrando las cosas. El blister de alprazolam está en rojo desde hace varios días. Será necesario tomar una decisión. Uno no puede obligarse a sí mismo. No debe.



  • Nadie hace algo por algo y nadie hace nada por nadie. Todo en realidad es un horóscopo. La vida no es clara. Es vulgar. Una continua promesa de desalojo.



  • Son días torpes en queremos sentirnos grandes. Luego vienen esos días secos, ásperos, sin nada qué decirnos y en los que sólo vemos las instantáneas de los techos y de las patas de las mesas. El muelle está lleno de tablas podridas. Salvar las vidas


  • Fumar reclinado en el asiento del piloto. Quitar el freno de mano. Incrustarse en el tráfico absurdo de la mañana. Los teléfonos celulares que repican sobre un tablero y la marcha leve de los indigentes que piden una moneda. La cola de vehículos sigue sin que nos alcance el mundo.


  • El ángel exterminador algunos días pasa temprano.


  • Las letras van con la marea. Ornamentadas entran como una flecha en el ojo y salen por los oídos. Las letras llevan un vientre ancho y un sexo estrecho. Sepultan el blanco de la pulpa comiéndose el cascajo de mugre que simplifica la últimas gotas de café. Las arterias son entonces un río de lava.



  • Una armadura verde. Un cine porno. La niña que masca chicle frente al semáforo. El motorista que lleva y trae pizzas. Los traficantes de órganos humanos. La ensalada de asteriscos fluorescentes. Los corazones acelerados por la vida.



  • Se interrumpen los ladridos. Una rueda de semen aceitoso en los pantalones. Cuesta hablar de los sentimientos. Dentro de nosotros coexisten todas las cosas, las imágenes más absurdas, las oraciones sin sentido. El reflejo respira el reflejo. Simbólicamente estas palabras se pudren y se devalúan. No tienen sentido. No construyen la trama de una novela. La vida no es literatura.



  • Al fondo de la piscina, un cuerpo. Un objeto que dejó de caer. Sólo los niños creen que podemos volar en el agua. Los locos ven hacia abajo a los que nadan. Sólo algunos poseen el secreto para flotar, la mayoría cae, inevitablemente.

3 comentarios:

MarianoCantoral dijo...

cada circunstancia sin sentido, sabe mejor cuando es descrita y poetizada con tu pluma, Javier.

Siempre te leo, leerte es como fumar un cigarro, un vicio tremendo y agradable, sobre todo reflexivo.

Mariano

Chicaborges dijo...

Intensos y bellos cada uno de los minitextos dentro del Ángel Exterminador. Creo que alguna vez escuché sobre la película que alguien pregutaba ¿Por qué no llegan juntos a una solución para salir de su encierro?

Retomando las palabras o frases que (me) saltan : Sin gestos heróicos, sin sueño, sin olbigarse así mismo, vulgarmente, torpemente, en un mundo que nos queda chico, con lava en las arterias y corazones palpitantes, sin tener el secreto para flotar parece que el ángel se ha retrasado más bien.

Las razones que los retienen, como en el caso de los visitantes en casa de los nobile parecen o son
inexplicables.

L.

MarianoCantoral dijo...

Javier te cuento que recientemente gané un certamen de poesía y narrativa por segundo año consecutivo(ambas categorias resulté siendo el 1er lugar)

El certamen lo organiza la facultad de derecho, usac, jornada matutina. Recién fue la premiación en SOLOTEATRO el 8 de agosto.

He posteado en mi blog el poemario con el cual gané, decidí intitularlo "el letargo de la aldea" te invito a que lo chequés, pues sabes que te admiro de sobremanera, ya que simplemente sos un escritor admirable (lato sensu).

Bueno Javier, cuidate men, y seguí avante con tu frutifera carrera, y seguinos deleitando con esa literatura escéptica y tierna. Orale

Mariano.