viernes, 19 de septiembre de 2008

ELECCIÓN

O amargarte hasta la inutilidad, porque el país no sirve; porque no te valoran; porque sos pobre; porque no viajás; porque no hay y no hay y no hay...

O ser un idiota feliz, viendo el paraíso desde su pantano. Alucinándote con lo que la gente que no sabe te dice. Guardado en tu aldea. Luchando y luchando para que te den un premiecito, le pongan tu nombre a una escuela o una calle.

Si tenés esas dos disyuntivas, es porque dejaste de luchar.

Se trata de entrar a alborotar la casa, el mundo. No de niditos filosóficos, ni complacencias mediocres. Se trata de luchar sin esperanza para que ésta exista.

Pero es necesario callar. Es necesario hacerse de lado. Las dos sopas del menú están envilecidas y envenenan.

El éxito no debe ser el catalizador. Acaso el mundo no es también un espacio pequeño, un barrio pequeño, una ciudad pequeña, un país pequeño.

4 comentarios:

Alma Karla dijo...

Yo tampoco quiero sopa, de ninguna.

Ulises Bloomsbury dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ulises Bloomsbury dijo...

Vanidad de Vanidades. Buenos consejos para el ego, martillazos contra la campana, advertencias de chucho viviondo, de pellejo curtido. God save the streets, no name, never.

MarianoCantoral dijo...

acelerando la feroz lucha en esta salvaje aldea no?