lunes, 24 de noviembre de 2008

DISNEA



Me cuesta respirar. Tomo un libro, luego lo alejo, salto por sus páginas y luego me siento a respirar, y no puedo.
Leo desconsolado por mi inutilidad.
Ahogado el cerebro, ahora escribo apopléjico. Se alejan todos mis deseos, siento ganas de ahogarme en el río Ouse, pero me causan remordimiento las cosas que no veré al día siguiente.
Se me quiebran los nervios y no me ajusto.
Escribo un relato y, si me permito el lujo de terminarlo, me dará algunos días de felicidad.
Es un lugar común hablar del sufrimiento, de la imposibilidad de escribir algo nuevo. Todo, prácticamente, es un lugar común.
Me da miedo pensar que no soy cursi. Los más cursis siempre creen que no pueden serlo.

3 comentarios:

Prado dijo...

y qué sera lo cursi?

lo excesivamente maternal?

la imprudencia de los adjetivos comunes y melosamente odiosos?

qué es?

Noé Rivera dijo...

subjetivo, pero muy interesante, es como una reacción a lo que la vida nos ofrece cada día, la cotidianidad, obsesión, y la critica de nuestro medio. breve, pero interesante, don colocho.

Guillermo dijo...

se me vino a la mente aquel fabuloso titulo de un libro de KunderA:
La insoportable levedad del ser.

será porque el kitsch es cursi.
la levedad además de ser insoportable es irrenunciable. los lugares comunes son puertas abiertas que invitan a cualquiera, aunque a veces detrás no hay nada más que el vacío o el abismo... y a meter la cara para que bolaño se enorgullezca.