viernes, 14 de noviembre de 2008

SATURDAY

Qué maravillosas son las sábanas limpias del sábado
luego de varios días sin beber.

Sábado y las primeras líneas de un disco de reggae.

Sábado y la ventana final de un cuarto oscuro.

Sabat y la misma fila de gradas hacia dentro.

Mis carreteras interiores son largas, mis ciudades interiores son infinitas.

No hay días iguales sin días distintos.

Es sábado.

Que la soledad se pudra de esperar.

2 comentarios:

MarianoCantoral dijo...

Como si nunca hubiéramos cometido el acto
Tan rápido se nos olvidan las malezas
Ni paranoia ni miedo
Como si siempre hubiéramos sido buenos
Tan rápido se nos olvidan las malezas
Y convocando a Javier Payeras:

“Es sábado.
Que la soledad se pudra de esperar”(j.payeras)

Ulises Bloomsbury dijo...

A espaldas el martes,
tiempo de fuego.
De frete Júpiter y Venus,
solitarios esperando el sueño doble.
Uno tras otro, girando,
dando vueltas sobre si misma la tierra redonda,
el fuego circular,
la luna blanca y fosforescente,
mística, hambres tras hombres,
mordidas de musas africanas y la noche no tiene esperanza de un mañana.