martes, 30 de septiembre de 2008

CANCIONES DE FE Y DEVOCIÓN



Me extendió la mano pidiéndome algo para ella y para el niño que llevaba en los brazos, me agarró justo cuando iba al chiclero a comprarme una cajetilla de cigarros. De un impulso le di a la madre indigente mi billete de a diez, ella respondió con mucha gratitud y me colmó de bendiciones y otras cosas lindas.
Regresé a la mesa del bar donde estaban mis cosas. Es curioso. Una sensación involuntaria comenzó a llenarme, me sentí un hombre bueno, una persona que merecía vivir, alguien que acababa de realizar algo admirable: sacrificar los cigarros de la tarde para que una infeliz pudiera comer ella y su niñito. Sonreí, di un trago a mi cerveza, sentí que debía lavarme las manos.
Mientras bombeaba el jabón líquido, levanté mi vista para verme en el espejo del baño. Me compuse algunos cabellos desarreglados, estiré mi camisa y salí de nuevo al bar. Me senté a reflexionar sobre la bondad y lo saludable que es sentirse bondadoso; los hombres grandes y poderosos son filántropos, por eso el destino los premia con prosperidad y premios Nobel, son hombres buenos que hacen buenas acciones, por eso merecen la vida, así como yo.
Terminé mi cerveza hasta la última gota y salí, había frío. Mientras buscaba las llaves de mi carro se me acercó de nuevo la indigente (ya sin el niño), le dije que no tenía más dinero que darle, ¡tan pronto se le había olvidado! Para serles sincero, admito que me molesté un poco.

lunes, 29 de septiembre de 2008

MEGALÓMANOS

*
MEGALÓMANOS
Si Hitler, un artista mediocre -según dicen-, sintió tan hondo resentimiento contra aquellos que le impidieron el ingreso a la academia de arte,y esto lo llevó al extremo de perseguir y asesinar a millones de personas aduciendo superioridad racial ( Hitler no era precisamente el epígono del ideal físico de la raza aria ) ¡Qué puede llegar a hacer un escritor despechado!

Los frustrados son peligrosos. Detrás de ellos siempre hay un tirano, un megalómano.

El fracasado se siente derrotado por sí mismo. El frustrado se siente traicionado por los demás.

*
INTENSIDAD
Existen cosas escritas que sería mejor tan solo pensarlas.



*
BITÁCORA
La tarde se cae en la plaza. Baja del azul al negro tenue.
Las gradas no son la butaca de un cine, pero me asombra siempre el espectáculo de la ciudad.
Los días están llenos de desperfectos y eso siempre cansa.
Extrañanamente, al contemplar ese espacio, siento que baja un poco de claridad.
Los poemas salen como cifras.



*
REHÉN
Una torre de palabras con esa simple verdad que parece escapar de los labios.

viernes, 26 de septiembre de 2008

ANSIOLÍTICOS

*
OTRAS COSAS
Las nubes parpadean aunque parece que perdió sentido todo.
Perdió sentido pasar con tinta invisible sobre las hojas que ya no son más que desechos.
*
LECTORES PROFESIONALES
Ellos tan plácidamente arrellanando sus sofás, tan viajeros, tan hidrópicos al fracaso, tan ricos y tan poco generosos, ahora se ponen a brindar sobre lo que les da la gana y se compran su lugar. Aquí, el único remedio es reír, porque morirse, tampoco vale nada.
*
ODISEA DE LA POESÍA PORTUGUESA
En lugar de pensar, dibujo. Esa es mi manera de resolver los problemas.
Salir de las dificultades manchando la hoja en blanco.
Días en blanco. Días que se borran. El sueño de alcanzar algo que ni siquiera yo tengo claro.
Los amigos, también solitarios y desesperados que me llaman todos los días. Esos casi inexistentes segundos de silencio.
El ruido. El material con que escribo.
*
SUENA EL DISCO
Me gustan los sonidos que marchan lento.
Nadie los quiere oír.
Las palabras están llenas de demagogia.

*
ANSIOLÍTICOS
Mi noche deja solamente el ruido del reloj.
*
POLÍTICA
Política es triunfar moralmente sobre otro. Pero triunfar moralmente en la política, no es necesariamente triunfar. Y fracasar moralmente, tampoco es necesariamente fracasar.

martes, 23 de septiembre de 2008

RETRATO DEL ARTISTA DEBUTANTE


SIEMPRE EXISTIRÁN los debutantes, incipientes luchadores que apenas pueden sostenerse sobre sus propios pies; que subidos al ring se obnubilan ante el público; que nunca gozan de la simpatía de los expertos frustrados (siempre dispuestos a arrojarse con todo tipo de injurias y menoscabos); que pueden ser vencidos antes de la pelea… si su espíritu es débil.


Donde hay público hay debutantes, hay noveles que lanzan sus primeros pinitos, donde hay público siempre hay críticos y también enemigos.


Claro, el debutante busca ganarse la simpatía del público, sin embargo, el contrincante es algo distinto y dejará maltrecho al amateur que desvíe el sentido de la pelea.


El debutante deja de serlo en el mismo momento en que, desoyendo el abucheo de los aficionados, se concentra en la pelea real: vencer a su contrincante.


3:03 A.M.


Vuelvo de madrugada, prendo la t.v., el aparato brilla silenciosamente en toda la sala. Saco una cerveza del refri.

El zapping me lleva directo a un diferido de James Bond que termina los miércoles antes de amanecer. Sólo para sus ojos: el hombre gigantesco corta el cable del teleférico con sus mandíbulas de acero, Bond escapa con la rubia por la puerta de emergencia...


Pienso en escribir algo:


EL ESCRITOR debutante encontrará un recelo casi generalizado entre Aquellos que conocen el oficio y en algunos casos lo dominan.
4:12 A.M.


SCHUBERT, vino barato.


Afuera, oigo trotar unos tenis, la vecina que sale a correr.


Vacío agua hirviendo en mi sopa instantánea, le doy un sorbo y me quemo la boca con un fideo.Muevo todo en mi escritorio hasta encontrar las hojas que corregí ayer. Recupero el libro que se fue en el hoyo del respaldo del librero. Me siento (a) escribir un retrato del escritor debutante:


EN LA literatura existe un prejuicio muy grande: es un oficio de viejos y los autores prematuros difícilmente poseen las cualidades que todo lector exige: claridad, erudición y trayectoria.


Soy tan mediocre. Arranco seis hojas de un tirón, me quedo viendo la lámpara. Comienza a llover. La música no se oye, Schubert me lastima, es más fuerte el ruido de la lluvia

4:55 A.M.


EL ESCRITOR debutante se ha convertido en una especie de mono de laboratorio, sometido a toda suerte de experimentos y nombres raros, está condenado a formarse en público. El oficio está lleno de trampas, puede convertir al escritor en un cortesano.


Siento rabia, no termino de romperlo todo. Llevo seis semanas tratando de escribir esto y no resuelvo nada.


Me acuesto, trato de dormir, empiezo lo que creo que es un sueño:


estoy en un salón, Balzac tortura a un niño presionando su cabeza contra dos planchas de metal, los espectadores se ríen y aplauden; luego estoy viendo una bombilla en el techo, el foco explota sorpresivamente, hace un ruido seco como un disparo y me quedo a oscuras, entonces se oyen risillas, como esas pre-grabadas de las comedias, siento miedo, terror…


me despierto de un sobresalto y regreso a escribir.


LA TEMPRANA alabanza tiende a acomodar al artista, que en el peor de los casos comienza a desdeñar su trabajo a cambio del efecto social que este produce, tenemos ejemplos claros de autores que nunca terminaron de prometer y reinciden continuamente en el autoplagio; es muy fácil detectar este tipo de corrección y complacencia, se tratará de artistas sumamente estériles que se convierten en una especie de oportunistas o cazadores de ideas exitosas, camaleonizándose con las modas y rehuyendo a la confrontación, cuando ésta no le garantiza estar del lado adecuado.


De seguir así voy a volverme loco. Hablo cuando hablo solo. Construyo un rompecabezas, luego lo destruyo.


Estoy sentado bebiendo café y haciendo anotaciones, la mesa está llena de azúcar que descuidadamente dejé caer, y llena de hojas de papel en blanco; quisiera volverme otra persona, un hombre rudo, un tipo armado, que buscara broncas y rompiera dientes con un tubo.


Veo la hoja sin poder agregarle nada. No tengo nada que decir. Escribo porque me siento solo y la soledad es un monólogo insoportable.


EL CRÍTICO profesional—por su parte—responde con su mejor arma, el escepticismo. Espera que las cosas se aclaren para poder dar un paso al respecto y esgrime el recurso más cómodo, la clasificación : habla de una generación literaria y plantea la creación como una característica general de la obra individual, el autor no funciona como individuo, sino como grupo contingente; sus características se diluyen dentro del discurso de generación.


Una vela en pleno sol. La mañana la tarde y la noche se apagan y se encienden.

Hace un mes abandoné mi empleo de años —publicista en una agencia importante.
Muy buen salario.
Compré todo cuanto pude y dejé atrás aquella rutina de escribir anuncios.


Cuando mis compañeros me preguntan, les respondo:
Ahora escribo.


Y lo creen.

viernes, 19 de septiembre de 2008

ELECCIÓN

O amargarte hasta la inutilidad, porque el país no sirve; porque no te valoran; porque sos pobre; porque no viajás; porque no hay y no hay y no hay...

O ser un idiota feliz, viendo el paraíso desde su pantano. Alucinándote con lo que la gente que no sabe te dice. Guardado en tu aldea. Luchando y luchando para que te den un premiecito, le pongan tu nombre a una escuela o una calle.

Si tenés esas dos disyuntivas, es porque dejaste de luchar.

Se trata de entrar a alborotar la casa, el mundo. No de niditos filosóficos, ni complacencias mediocres. Se trata de luchar sin esperanza para que ésta exista.

Pero es necesario callar. Es necesario hacerse de lado. Las dos sopas del menú están envilecidas y envenenan.

El éxito no debe ser el catalizador. Acaso el mundo no es también un espacio pequeño, un barrio pequeño, una ciudad pequeña, un país pequeño.

martes, 16 de septiembre de 2008

NADA ESTÁ DEBAJO DE LA SED (A LA MEMORIA DE D.F.W.)





La mañana estará gris, los libros seguirán en las estanterías. Las mismas caras circunstanciales.

El agua clara envejeciendo en los vasos. Los mismos cuadernos. El cenicero, el mismo. El mismo ruido de los negocios a punto de abrirse. Los mismo autobuses color rojo. El mismo mar de gente esperando una lluvia de hojas.

Cada día sube al cielo un collar de flores secas.

Soleado patio. El detergente limpia las gradas y aplasta a pequeños insectos.

Blasfeman con la boca llena de huya. Se estiran y vienen pies tras pies. En este rincón apartado de la escritura, anomia. Una verdadera vocación es el obstáculo.

Ante las puertas abiertas, los ojos son cartones húmedos.

El sol. Clarea el día en un círculo vicioso. La luz vegetal.

Son lanzas que viajan a la basura y nada tengo que añadir a estas notas. Un vaso de ron. Un hielo secándose en mi garganta.

El lapicero vomita sobre la hoja. El estertor. La respiración. Un demonio de tinta se caga sobre la página.

Unas manos liman los bordes de este acantilado.

Los lunes se suicidan los reventados en vitaminas. En los baños de las oficinas hay cartas de auxilio. Resaca. La misma mecánica. Derecha sanitario de hombres. Izquierda, mujeres.
Los ojos corren detrás de los días y la vanidad se va lejos. Abundan los satélites en mi vida. Soy un insecto escribiendo a las orillas de una familia.

A dónde van las gotas de semen. Alguien barre la vida y la tira dentro de una bolsa plástica negra. Cada madrugada viene un nuevo envejecer.

Dedos que van en hileras por el viento. Hileras de miedo y habitaciones oscuras. La pantalla de la memoria que se limpia con arena gris.

Ocupa tiempo caer despacio.

Visten de plumas llenas de cáncer. Acaso quien muere no es similar a la sirena de la ambulancia que se apaga.

Nada está debajo de la sed.

La soledad se repite tanto. No hay pastillas.

El gusano viaja, cruza la manzana como una flecha lenta. La bala lenta de sentir. Sentado y reposando. Inclinado. A punto de caer.

La risa adelgaza. Nos mastican los dientes de los minutos.

Volver al patio más húmedo. la retina de un niño. Los minutos terminan los días incompletos.
Sin ganas de respirar. Ni de encontrarme con nadie. Ni siquiera de salir a dar una vuelta y volver con libros nuevos. Nada. Ni chistes nuevos. Únicamente tedio.

Hacia arriba hay un abismo

Palabras que abotonan los ojos. Promesas sin cumplir.

Familias rebosantes de salud y encerradas en la más oscura monotonía.

El día y su fina navaja. Los platos hacen estruendo al caer. La vacuna en el corazón. La lluvia es fría desde aquí.

Ausencia. La mano llega tarde y el corazón es un músculo maloliente en la distancia. ¿Con cuántos dientes llegará la aurora?

Blando y oscuro el cine se proyecta. Las muecas de los que observan están llenas de impaciencia y obsesiones. Todos los rostros retoñan en la costumbre.


viernes, 5 de septiembre de 2008

NUEVOS MANDAMIENTOS


“No buscarás pornografía en la Internet”,

“Dirás los y las, ellos y ellas”,

“No usarás barba ni turbante ni secuestrarás aviones para botar rascacielos”,

“No darás comida a los pobres, pues son pobres porque quieren”,

“No esconderás armas químicas dentro de tu iglesia”,

“No negarás tu diezmo a la construcción de los megatemplos”,

“No talarás los árboles y le enseñarás a los incivilizados a que no lo hagan aunque lo hagan por hambre”,

“No votarás nulo ni negarás tu voto”,

“No leerás novelas pornográficas o políticamente incorrectas”,

“No le tirarás cáscaras de banano al Dalai Lama con la intención de que se resbale”,

“Siempre que pienses en algo bueno para ti, debes pensar en toda la humanidad,
incluyendo género, credo, raza y preferencia sexual”
y, por supuesto,

“Pensarás libremente, siempre y cuando tus ideas estén de acuerdo con todos los anteriores mandamientos”.