miércoles, 4 de febrero de 2009

RECELAR EL ALMA

(Rineke Dijkstra)

La indignación sabe a té
PEQUEÑOS ANIMALES INEXPRESIVOS
DAVID FOSTER WALLACE

Nadie se escapa de recelar el alma. Deseante, desencadenado, triste y estéril. Los que recelan el alma son sombras chinas, lanzan sus proyectiles y sus ojos vomitan sangre. Escupen pero luego beben su baba fría. Saben contradecirse y hacen diversas amalgamas, pomadas de su propio estiércol, creen que hiriendo a profundidad la gangrena tocará la piel sana. Pésimos pesimistas y ventrílocuos de su miseria. Crecen, se derriten como antorchas en la nieve y devoran su propia derrota. Abren la boca en todo tipo de ríos pestilentes y se ahogan bebiendo su propio espejo. Caminan sobre su propia sombra sin poderla reconocer. Esgrimen comentarios y lanzan algunos tímidos cuchillos. Hablan de sí tratando de ser otros y mencionar a otros. Pero es de su propia ruina de la que reclaman un pedazo. Regatean lástima. Se quieren demasiado como para no destruirse solos. Se arrogan el derecho de ensalzar sin motivo a los fermentos de la mediocridad. Quieren ser santos y que se cautive la atención sobre sus escasos cabellos, sus estómagos gruñen de hambre y saltan sus intestinos sin parar, leyendo cada día la maldición que regresa a darles su bofetada. Mal comienzan, mal acaban, todo el mundo es su gran derrota y no saben comenzar de nuevo. Recelan el alma que no tienen, el coraje que no tienen, la angustia que no tienen, el amor que no tienen y así, saben tirarse a la basura, misántropos y ridículos, averiados y simples.

5 comentarios:

Alma Karla dijo...

Acabo de enviar unos poemas para la memoria del Encuentro Iberoamericano Carlos Pellicer al que fui invitada. El mail me lo respondió Vicente Gómez Montero. Agradece ese texto que te dediqué en Xela. Pregunta cómo estás.

Gabriel Arana Fuentes dijo...

cada vez q leo este blog, no comentó. Al leerlo eventualmente gira esa idea de *el que calla otorga* pero esta vez fue demasiado duro el golpe.

Maldita Realidad dijo...

algunos nos ocultamos entre las sombras, porque eso somos, me gusto tu comentario, éxitos.

MMMesquinca dijo...

el día que ezra nació, el sol se elevaba en oposición a la luna y júpiter lanzaba truenos hacia marte. los dioses se asomaron por un instante a la orilla del olimpo para presenciar el nacimiento de un demonio del arte.

tal vez se beba su baba o se fume el humo blanco de su aliento, pero está noche bajo el cielo amargo y lento incrustado con chillantes piedras falsas, ezra se torna un poco más viejo...

MitsukO dijo...

Me encanta la forma tan real en que escribís, tan única...
Siempre encuentro algo nuevo que admirar! =)