miércoles, 18 de marzo de 2009

NEUROSIS AUTOCOMPASIVA


(Gillian Wearing)

¿Y cuándo llega el fracaso?

Tu autocompasión atea y compacta es un clásico para el olvido.
Vuelves el pesimismo un acto heroico, una razón considerablemente hermosa.

Un aristócrata de la desgracia.
A tus treinta, no posees una tarjeta de crédito ni una casa ni una mosca... nada.
Sólo tienes la búsqueda y ese caminar que te lleva por calles orinadas, hacia niñas que abren sus cuerpos como sandwiches y te ven como insulto.

2 comentarios:

textonauta dijo...

Estimado Javier, hace muchos, muchos años "yo era joven, pasaba hambre, bebía... quería ser escritor"... dentro de esa vorágine un amigo me regaló tu libro "...y once relatos breves" que sacó editorial X. Debo confesar que la pieza narrativa llamada "Café" me entusiasmó pues la leí en un momento clave, crucial, de mi vida y debo decir que me dio un poco de esperanza, pues a pesar de su pesimismo y oscuridad tiene ese aliento que logra dar ánimos para sobreponerse de todas las miasmas que a veces la vida te escupe al rostro y hay que limpiar lo más dignamente posible. Me da mucho gusto encontrar la bitácora del autor cuyo texto me animó a comenzar mi vida literaria (aún soy un aprendiz) y que lei tantas veces en el autobús o en un parque, con hambre y sed pero con ilusiones. Qué lástima que perdí ese librito hace mucho tiempo. Te mando saludos.

Engler dijo...

Después de un día largo de trabajo más, tecleo hacia google reader. En negritas y con uno entre paréntesis (como tu relato aquel de tus primeros libros) aparece chulo chucho colocho....

Joder!!! El viernes cumplo treinta...