lunes, 17 de agosto de 2009

IMAGEN DE UNOS SEGUNDOS


(angela bulloch)


esta ciudad ya no es la misma

extensión de luces que cada día

se derramaba


esta ya no es la misma casa

ni la misma demora


por los días cruzan la brisa opaca

y los restos de nuestra extraña

y habitable felicidad


bebes el té que se enfría en tus manos

presientes

que todo lo abandonado sobrevive


entre el viento helado

y la tarde plomiza





3 comentarios:

Carlos García dijo...

Sin palabras... solamente, buenisimo..!

MarianoCantoral dijo...

sublime...

PROSÓDICA dijo...

¿por qué será que entre más grandes nos ponemos, más miedo nos da ser felices?. ¿Por el dolor?. Resulta cómico, ¿no crees?, puesto que lo que más hemos hecho a medida que somos adultos es sentir dolor (y felicidad, claro)... y así en medio de todo, seguimos vivos. Me pregunto, entonces, ¿por qué ese miedo al dolor, a la felicidad?.

Somos extraños los humanos... pareciere que a medida que vamos caminando nos vamos quedando inválidos.

Javier: Viví la vida que sabes que querés, la vida que querés sentir... hace tuyo tu sentido... dejá el miedo a equivocarte.

Todo mi aprecio