miércoles, 14 de octubre de 2009

CRONÓMETRO DOMINGO

(Peter Land)

Seriedad de seriedades, todo es seriedad.

Un desayuno a solas:

la foto de Philip Roth desde el suplemento literario dominical,

los veinte mil caracteres que yo debería escribir todos los días

(que no escribo ni en un mes)

y el libro que acecha una manera de felicidad.


Minutos de más

viendo la película de Eisenstein que le compré al pirata

que apodamos “El Buki”

o comer pausadamente mientras repaso los versículos de Roth.


Llegar con desapego a mi rutina

de abdominales matutinos y luego

tocar el agua caliente que esparce la regadera.


¿Acaso la vida debe ser siempre

una infeliz provocación?


Aún puedo escribir.

Y puedo reírme de esto y de todo.


Me quedo con las palabras, la música, las películas,

esta caminata interminable

y todos los amarillos incidentes cotidianos.


Le dejo a los telediarios

ese saco de piedras

que hoy y eternamente

nombramos tragedia.  





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