lunes, 3 de junio de 2013

ENTREVISTA DE BYRON QUIÑÓNEZ: IMÁGENES PARA UN VIEW-MASTER




Imágenes para un View-Master contiene: Afuera (novela), Sus palabras a la cámara (relatos en primera persona) y Cable y memoria, “historias compartidas con personas de mi generación, la del 80-90”, afirma Payeras.

BQ ¿Cómo concebiste Imágenes para un View-Master?

JP El libro tiene un comienzo incidental. Cuando era niño tuve un View-Master –esos juguetes setenteros que consistían en un lector de diapositivas en disco– y pasaba mucho tiempo observando las imágenes de una colección de discos de Star Wars que traía. Al encontrarme con que se trataba únicamente de negativo a contraluz me puse un día a mancharlos con tinta de lapicero, y luego, al meter los discos encontraba las imágenes alteradas. Las manchas se veían enormes y daban otra forma a las figuras fijas, o sea, alteraban la fotografía y el relato. La idea del libro viene de allí, de esas imágenes congeladas que pasan como en carrusel pero que son como ideas fijas que se mueven. Responden más a una imagen que a la construcción de un cuento o una novela.




BQ Los textos incluidos, según entiendo, son una antología. ¿Son cosas ya publicadas, una especie deJavier Payeras Greatest Hits?

JP  No. Es una antología que conforma un libro distinto; mi intención es más bien formar un libro que tuviera una novela, Afuera, y una secuencia que la complementara y acabara. 

BQ ¿Un monstruo de Frankenstein literario?

JP ¡Jajajá, eso me gusta! Sí. Se trata de un libro abierto para una lectura emocional, una lectura de la memoria, de cuadros e imágenes compartidos. Son textos muy dispersos que de pronto cobran forma en un mismo hilo, como sucede cuando encontrás piezas de un rompecabezas que nunca terminaste de armar y de pronto encajan. Uno puede escribir mucho, como piezas separadas, pero de pronto todo comienza a coincidir y te das cuenta de que realmente estás escribiendo capítulos y fragmentos de un mismo libro. La misma evocación, los mismos espacios, los temas: la infancia, la sobrevivencia, las despedidas... Es como ponerte a clasificar botones por color y por tamaño, o como tratar de encontrar las piezas de un juego de mesa que se cayeron al piso.

BQ Afuera tiene un tono depresivo. ¿Imágenes también?

JP Sí. Pero está escrito en clave de imágenes. Tiene el mismo diseño –digámoslo así por no encontrar una mejor palabra–, porque cada capítulo muestra una viñeta, una imagen, una especie de transparencia donde el niño (personaje) dialoga con el adulto que será y viceversa. Afuera es un relato que personifica el miedo a crecer y a habitar ese afuera. Ese afuera lleno de restricciones, de agresión, de histeria. Todo eso que está muy reflejado en los personajes que llenan los relatos que siguen a la historia. Cuando concluye la novela, deviene la catarata de relatos breves que dibujan rostros, circunstancias y atrocidades cotidianas. Son relatos de dos a tres páginas. Y llevan esa intención de ser imágenes como de un View-Master. Instantáneas. Ventanas a las vidas de muchos seres cotidianos, gente que vemos por todas partes. Madres, hijos, ancianos, diálogos en cantinas, sueños, personas que pelean por un poco de dignidad para vivir.

BQ ¿En qué género literario te sentís más cómodo?

JP Aunque suene trillado: uno escribe lo que le gustaría leer. Mi intento es lograr escribir un ensayo que sea un buen relato. Un relato que sea un poema o un poema que sea una novela. Trato de complementarme con fragmentos donde se rompen esos viejos y desteñidos esquemas de la poesía versus relato versus ensayo. Un lector avezado podrá darse cuenta de que mucho de lo que está en Imágenes es una gran reverencia a Raymond Carver, Augusto Monterroso o a Thomas Bernhard. 

BQ ¿Cómo ves que una editorial grande se interese en la nueva narrativa y lance una colección como Punto de Lectura?

JP Es un enorme privilegio. Un espacio que se abre a autores que llevamos más de diez años escribiendo. Creo que este tipo de iniciativas por parte de editoriales internacionales hace que se haga visible Centroamérica en el mapa editorial latinoamericano.

BQ¿Qué opinás del e-book como herramienta de distribución?

JP

La difusión de la literatura cambió trascendentalmente con la Internet. Ha democratizado y ha dado mérito a escritores que estaban a las márgenes del espacio editorial controlado. Y la distribución de libros a través de esta plataforma beneficia a los autores que están afuera de las márgenes de visibilidad de los lectores, académicos y empresarios del libro. Es el futuro.