lunes, 27 de febrero de 2017

COPENHAGUE (FRAGMENTO)



Acá me desaparezco en la calle. Escribo sentado en un parque en el Moleskine que me regalaron. No hay ruido, sólo el sonido del agua de la fuente. Luz y silencio. Mañana me vuelvo a Guatemala. El presente de estas horas ya es recuerdo.
No todo lo que amamos debe volver. Es mejor no despedirse.
En compañía el cansancio es mantenerse en guardia.
En la soledad es mantenerse, simplemente mantenerse.
Estar solo en una ciudad desconocida. Estar solo frente a otro idioma.
Una ciudad es significado. No es un lugar.
*
Terminando estas notas en el aeropuerto, rumbo a casa.  Vuelvo a Guatemala. Guatemala es un estado mental.
Mi orilla está allá. El mundo es enorme, pero sus fronteras se están cerrando. El siglo XXI será el del encierro.

La identidad y la ideología son nuestras acciones para comprender el mundo. Algunos venimos de naufragios, otros de barcos que comienzan a hundirse. Acá desperté y lo primero que se vino a mi mente es: yo soy el otro. 

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