lunes, 21 de junio de 2010

EL ORDEN IDEAL IMPOSIBLE (DESIERTO DE PAULO ALVARADO)


(Blue Velvet/David Lynch)



  • la música circulando en un abismo que puedes intuir
  • música mucho más real /que corta y que delata / salta y sacude tu habitación
  • te deslizas sobre la hoja y tus manos tiemblan
  • todo queda acumulado en la música / la música es memoria intensa / el pasado es tiempo en orden / orden ideal imposible / una escisión de lazos
  • ¿comprendes la inmovilidad que escribe?
  • cuentas vacíos de tiempo entre las tonalidades de los días sin coloración
  • tan sólo música exacta y continua
  • un silencio inmóvil que no deja transcurrir el dolor quieto y real
  • la música traduce todo sin asomarse / un espejismo de la conciencia

martes, 15 de junio de 2010

FRÁGIL COMPULSIÓN DE LO TIERNO (LOS FALSOS MILLONARIOS DE MAURICE ECHEVERRÍA)


(Holy Mountain/Alejandro Jodorowsky)
  • La Montaña Sagrada. La poesía como la conquista de un espacio sagrado, íntimo y aislado del ruido. El sitio propicio para la observación de la vida. Visión desde la soledad absoluta. Claridad ascética.

  • Poesía: la palabra persigue el contenido. Cruza la existencia de las palabras. Pulsiones. Alquimia.

  • El curioso relámpago. El transcurso de la luz debajo de una hoja de papel. La poesía que se devuelve al mundo con una forma manifiesta y esencial.

  • Los Falsos Millonarios: el diploma del amor. El fin de tal proyecto. La inquisición al deseo del otro. El otro como un simulador, la construcción del gesto conyugal y sus dobleces. La ambigüedad, ese desierto compartido cuando no se quiere perdonar la humanidad de la pareja.

  • Maurice. Cercano planeador. Compulsiva interioridad. Diálogo convexo y enérgico. Esperanto de ciudad,. Afuera Maurice. Adentro Maurice. Afilada esquina sensible. Frágil compulsión de lo tierno.

martes, 8 de junio de 2010

UN COLAPSO TEMPRANO DE LA MEMORIA (PRÓLOGO DEL LIBRO VEHÍCULOS PESADOS DE ALFREDO TREJOS)



(Paris Texas/Win Wenders)
  • Estaciones de luz blanca. Camiones aparcados a un costado de la carretera. Pláticas intermitentes acerca de sucesos recientes en la ruta.¿Existe una necesidad en el no dormir? Café o pastillas. Los vehículos pesados desplazándose como enormes ballenas sobre el asfalto. Desde arriba el camino resulta siendo como una caligrafía. Las ruedas se gastan antes de que el final de la ruta aparezca. La experiencia es interminable.

  • Por momentos una ciudad asoma. Avizora su estabilidad lejana. El cansado reptar en el cuadrante de la radio. El tacto curvado por el volante. Los ojos actuando en cierto desvelo encuentran su puerto de llegada. El encierro en la cabina de la White Commander hace pausa. Nunca se ha llegado a un sitio si al día siguiente hay que despedirse. Un colapso temprano de la memoria. El freno. Abrir la puerta y saltar de la grada del cabezal. De inmediato se forma una cadena de gente para vaciar el contenedor. Cansancio, beberse un trago antes de llegar a la casa. Un poco de dolor en la espalda. Cansancio, beberse un trago. Beber.

  • El niño observa las manos de su padre durante la cena. Su rostro está fijo en otra parte. Advierte la mirada de su hijo, pero no dice nada. Mastica en silencio y comenta cosas triviales que pasaron esa semana. Silencio. Luego se levanta y deja al niño frente al plato vacío. Un silencio redondo entre ambos.

  • Todo lo que sucede en ese presente ahora está escrito. La memoria de una cabina aspirando oxígeno de la noche. Las luces altas que se aproximan y que de frente bajan su intensidad. Las gasolineras. La cerveza más helada que la oscuridad. Caminos vacíos de día en la madrugada. Rutas que de un momento se enlazan. A veces entre un punto y otro algo se aproxima, alguien pide jalón a la orilla de la carretera. A veces lo único que cabe son los pensamientos. Ideas reptando por las contradicciones. El otro amor, el que se queda esperando en otro sitio.

  • Las manos escriben con dificultad lo que sucede atrás del windshield. Desde dentro las líneas blancas percuten unas tras otras y queda cierto movimiento de avance que engaña. El niño viaja con su padre y trata de inventar un destino, una ruta común. Se rebalsan los motivos que opondrá la vida más tarde. En ese momento es él junto a un tipo enorme que vela su propia nostalgia. Vendrá un tiempo, un tiempo para hablar de los días transcurridos.

  • Hacer una carta de experiencia y en el lugar más maldito de la página poner la ternura.

  • ¿Cómo dejar de escribir si la poesía aguarda en las palabras de otro? Las cosas inciertas de la vida que me trajo a este libro, a este Alfredo Tejos, a este amigo.
Guatemala, Enero 2010