viernes, 10 de marzo de 2017

DIARIO DE ROBINSON



tengo un número inexacto
de cosas en mi cabeza
quizá porque carezco de memoria
y siento la nostalgia de mañana
tengo los sueños que me hacen hablar dormido
también un dolor sistemático que llaman
/sensibilidad
tengo amigos que van conmigo
hasta la madrugada
soy el padre que no tuve
también el naufragio desesperado
a veces tengo mi combustible
lo sabes
la poesía
mis rodillas sostienen a mi hijo
y mis manos levantan gruesos libros sagrados
ten
recibe este poema y jamás lo olvides

lunes, 6 de marzo de 2017

DANTE Y BEATRIZ



Pienso en La Divina Comedia y en Dante.
Él busca a Beatriz Portinari entre todas las formas de inexistencia: la eternidad del dolor es la primera; la eternidad de la espera es la segunda, el purgatorio que es la prisión de la esperanza; y la eternidad del gozo -Gracia- que es un infierno de felicidad.

martes, 28 de febrero de 2017

SATIE


Erik Satie una mañana se convirtió en un lazo alrededor de mi cuello. La tristeza es una mierda. Es una sobredosis de mierda. Ya basta. No hay que mentir: la tristeza es sobredosis y mierda. Erik Satie una mañana se convirtió en algo. Tanto letargo con los labios cruzados. Invadiendo la necesidad de escribir cuando esto no cuenta para nadie. Siempre raspando esa puerta. Siempre anotando gritos y rompiendo la teja. Siempre haciendo imposible el silencio. Erik Satie una mañana se convirtió en un espejo. ¿Cómo se huye de un espejo? Los milagros se dan mientras nadie los observa. Ninguna lucha es imposible, pero huir siempre es difícil. Las gotas sobre las teclas – como pintura que cae desde el agujero de la lata directo al piso- suenan en el equipo de sonido. ¿Cuántas rutas quedan en el bosque?

lunes, 27 de febrero de 2017

COPENHAGUE (FRAGMENTO)



Acá me desaparezco en la calle. Escribo sentado en un parque en el Moleskine que me regalaron. No hay ruido, sólo el sonido del agua de la fuente. Luz y silencio. Mañana me vuelvo a Guatemala. El presente de estas horas ya es recuerdo.
No todo lo que amamos debe volver. Es mejor no despedirse.
En compañía el cansancio es mantenerse en guardia.
En la soledad es mantenerse, simplemente mantenerse.
Estar solo en una ciudad desconocida. Estar solo frente a otro idioma.
Una ciudad es significado. No es un lugar.
*
Terminando estas notas en el aeropuerto, rumbo a casa.  Vuelvo a Guatemala. Guatemala es un estado mental.
Mi orilla está allá. El mundo es enorme, pero sus fronteras se están cerrando. El siglo XXI será el del encierro.

La identidad y la ideología son nuestras acciones para comprender el mundo. Algunos venimos de naufragios, otros de barcos que comienzan a hundirse. Acá desperté y lo primero que se vino a mi mente es: yo soy el otro. 

miércoles, 1 de febrero de 2017

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Ai Weiwei



La soledad residente, miedo a salir a la calle. El ocre paseo de ir a la oficina; túmulos de bocinas, el miedo a los vecinos, a los tragos inagotables, al deseo, las llamadas que espero, el dinero escaso, los trofeos al sacrificio y a la astucia; los poemas incompletos, los problemas del mal sueño, las insistentes maneras de pedir amor; afuera un cerco.  Las sirenas de los malos pensamientos. Libros sin leer. Calor invernadero. Evaluación de la última borrachera. Nuevos chistes para olvidar viejas gracias. Afuera: darlo todo y luego esperar algo de vuelta para no sentirme incompleto.