miércoles, 25 de octubre de 2017

LA PLUMA (FINAL ORIGINAL DE DÍAS AMARILLOS)



Llevo estas cosas anotadas en un cuaderno rojo, me siento durante un buen rato en el Burger King  y me quedo hasta que llega alguien y se sienta a la par mía; alguien que siempre me dice lo suficiente sobre mí mismo. Entonces escucho a la gente que sabe. Yo no sé nada, pero tengo ganas de aprender, sólo los ignorantes tenemos la vida destruida. Hoy me sucedió, me senté en una mesita junto a la puerta, saqué mis notas, el libro de Coetzee que estoy leyendo y la pluma que me regaló mi ex esposa. No tenía ganas de escribir, así que me dispuse solamente a leer, por si de pronto llegaba una idea. Este autor tiene ese tipo de talento narrativo que logra hacer visible todo lo que escribe, es muy difícil que alguien lo atrape y lo traslade a uno de esa forma. Estaba completamente concentrado en la lectura, cuando sentí que me tocaron el hombro. Levanté la vista y vi que se trataba de una muchacha morena, bajita y regordeta, que llevaba puesta una gorra de lana, una camiseta de fútbol y unos pantalones anchos que arrastraba en el suelo. Esos personajes que abundan por la calle, se meten a los restaurantes a pedir dinero. Pero ella no lo hizo, fue más directa, me pidió que le prestara mi pluma.

A la par mía estaban dos hombres con apariencia de abogados y que había visto en un par de ocasiones en el mismo lugar. Mientras estaba la muchacha conmigo, uno de ellos corrió su maletín de cuero y lo puso a resguardo.

No lo pensé mucho, así que le dí mi pluma y continué la lectura. Luego de pasar un par de páginas, comencé a pensar que realmente todo era una mierda; le había dado a una desconocida una parte importante de mi vida, una pluma dorada que había mantenido conmigo durante ocho años. Se la entregué a alguien que la irá a vender o a cambiar por droga, y me dejará sin escribir. Me entró un mal presagio, soy una persona supersticiosa, la sensación de que había regalado algo más que eso, mi esperanza de escribir, me despojaron de lo último.

Estoy seguro que mis vecinos de mesa pensaron que soy un imbécil, y que me pude haber negado. Total, ya estaba hecho. Seguí leyendo y dejé atrás mis presentimientos.

Pasaron quizá 45 minutos, concluí el libro y comencé a guardarlo todo dentro de mi mochila. No había cerrado el zíper cuando vi entrar de nuevo a la misma muchacha, se dirigió a mí y me extendió la mano entregándome la pluma, me di cuenta  que tenía algunos tatuajes en el antebrazo, luego me dijo “gracias” y me pidió disculpas por la demora.  Le sonreí, puse el lapicero junto a mis demás cosas y salí del lugar. 


Enero-Octubre 2007

lunes, 11 de septiembre de 2017

LA SOLEDAD DE TODOS





La soledad de los mapas.
La soledad de los méritos.
La soledad de las religiones.
La soledad de las familias.
La soledad de las carreteras.
La soledad de las bibliotecas.
La soledad de las oficinas.

La soledad de los artistas.
La soledad de quien redacta las noticias.
La soledad de los que lloran junto al cadáver.
La soledad de los asesinos.
La soledad de las víctimas.
La soledad de los vivos.
La soledad de los muertos.

La soledad de un niño.
La soledad de un adulto.

La soledad del círculo.
La soledad del cuadrado.
La soledad del día.
La soledad de la noche.
La soledad de la lluvia.
La soledad del verano.
La soledad de la tormenta.
La soledad del mar en calma.

La soledad del que sirve.
La soledad del que impone.
La soledad del que gobierna.
La soledad del que es gobernado.
La soledad del que grita.
La soledad del que oye.
La soledad del que tira el dinero.
La soledad de quien apenas tiene para una bolsa de agua.

La soledad del que aguarda un juicio.
La soledad del que juzga.
La soledad del perseguidor.
La soledad del perseguido.
La soledad del inocente.
La soledad del culpable.
La soledad del inteligente.
La soledad del triste.
La soledad del mundo entero.

La soledad de los padres.
La soledad de los hijos.
La soledad de la las madres.
La soledad de los abuelos.
La soledad de los tíos, primos, sobrinos, hermanos…

La soledad del que escribe estas líneas.
La soledad del sobrio.
La soledad del político.
La soledad del desempleado.
La soledad del idealista.
La soledad del corrupto.
La soledad de la mesura.
La soledad del exceso.
La soledad de los caídos.
La soledad de los que viven en la cima.

La soledad de los odiados.
La soledad de los amados.
La soledad de la victoria.
La soledad del fracaso.
La soledad de los genios.
La soledad de los mediocres.

La soledad, la de ellos, la de aquellos, la de nosotros.
La soledad de todos

viernes, 1 de septiembre de 2017

SEPARACIÓN DE BIENES: SERGIO VALDÉS PEDRONI




Muy pocas cosas resisten a nuestras relaciones. Acaso los pactos de convivencia que alguna vez fijamos como ruta para salir de nosotros mismos. El valor de algo seleccionado por dos, como una manera de fijar un futuro. Se devienen las promesas en derrumbes y todos los tratados de armisticio luego de los primeros errores. Todo eso que, tarde o temprano, nos lleva hacia un Vietnam sentimental.

Vivimos modos de muerte en cada renuncia, porque en cada decisión que tomamos por amor nos jugamos la libertad de un sueño. Partir la casa en dos, llevarse lo poco que queda, intercambiar llaves, acometer un camión de mudanzas o un taxi rotativo, conseguir cajas o bolsas de basura o una maleta o una pequeña mochila. Cruzar la puerta como si fuera la última que atravesamos en vida. Hacer silencio para que nuestra decisión no se arruine de buenos recuerdos.

Tanto por decir, pero en la constante de ese rumbo queda lo que fue alguna vez ternura. La fe rota siempre es nuestra criptonita, nuestra vulnerabilidad. Los vicios son consignas y lo que con gran torpeza justificamos en un inicio. Con todo eso y con la sensibilidad poética de Sergio Valdés Pedroni para captar en su muy propio e ínitmo género de películas, Separación de Bienes es acaso su primera obra realmente narrativa.


Luego de ver este trabajo me quedo con un nudo de palabras qué decir. Un afiche de Jean Luc Godard y las pequeñas cosas que al final se  parten y reparten. La imagen de una impecable Patricia Orantes actuando como la derrota en la ternura de ambos o Valdés vociferando respuestas a preguntas que nadie comprende. Una Guatemala que perdió la paz luego de firmarla. Una comedia triste, una tragedia cómica, como todo en este país. Vale la pena cada minuto de la reciente película de nuestro imprescindible escritor, maestro y entrañable revolucionario del afecto cotidiano. 

miércoles, 9 de agosto de 2017

SUMMERTIME










Caligrafías instaladas,
el amor no ha sido sencillo.
Ese pasaporte para cruzar 
las vidas pasadas y presentes,
esa fila de rostros grises
donde a veces asoma un color nuevo.
Pero de tantas cosas aprendí
que no hay callejones sin salida,
si en sus esquinas existe
algo de belleza.

martes, 18 de julio de 2017

BANANOS Y CEREBROS





Uno de los relatos más fascinantes del escritor Augusto Monterroso advierte:
“ Lo único positivo que los gobiernos dictatoriales de Hispanoamérica han hecho por esta región es expulsar cerebros. A veces se equivocan de buena fe y expulsan a muchos que no lo merecen; pero cuando aciertan y destierran a un buen cerebro están haciendo más por su país que los Benefactores de la Cultura, que convierten a los talentos de la localidad en monumentos nacionales incapaces de decir una frase o dos que no se parezcan peligrosamente al lugar común o, en el mejor de los casos, al rebuzno, que, viéndolo bien, no ofende nunca a nadie y a veces puede incluso embellecer la caída de la tarde.”
Este párrafo pertenece al relato la exportación de cerebros del libro Movimiento Perpetuo publicado en 1991. Con sabia ironía, Monterroso celebra que los gobernantes y que los empresarios de nuestros tristes trópicos sigan exportando bananos, porque los cerebros que se van ya no vuelven a nuestras provincias. Aquí pensar siempre nos duele. Aquí pensar siempre nos amarga. Aquí pensar siempre nos aísla. Aquí pensar siempre nos condiciona a buscar ese trocito de espejo que pueda reflejarnos.
Las noticias: declaraciones de altos funcionarios que no corresponden a personas con el mínimo de inteligencia requerido para atarse los zapatos. Políticos listos (pero nada cultos) cuyas ocurrencias discursivas no rebasan las frases más célebres de Chespirito o de Cantinflas. Gente que en pleno siglo veintiuno abandera militancias congeladas hace treinta años en la Guerra Fría. Templos cristianos que superan por una decena de veces al Centro Cultural Miguel Ángel Asturias...
Ante tanta sórdida demagogia y ante tanta moral de gritos, parece realmente inútil el uso del cerebro para vivir en Guatemala. Pero es tan triste saber que irse es tan malo como quedarse sin hacer algo que cambie tal estado de cosas. No se trata de odiar la ignorancia en los demás, sino a la ignorancia que nos rebasa. El presente es lo único que podemos reescribir a nuestra voluntad.
Usted llegó hasta esta línea (sonrío), hoy asoma la esperanza.
(La región más invisible, Editorial Cultura 2017)

miércoles, 12 de julio de 2017

CON TODO ESO



Con la seriedad de quien observa un horizonte muy lejano, pero aún visible.
Con el ruido del agua hirviendo.
Con las luces de la casa encendidas mientras nuestros padres vuelven.
Con la mascota enterrada a la orilla del jardín.
Con las rodillas llenas de sangre y de costras.
Con la veladora blanca sobre un altar.
Con la fiebre.
Con los cielos llenos de papel y vidrio.
Con el frío que se cuela debajo de la puerta.
Con el desempleo más largo que imaginamos.
Con la lujuria sin mapas ni señales.
Con la voz de los muertos que vuelven como una fuerza del pasado.
Con el tic-tac del reloj que marca al revés la hora.
Con lo que se ha sido irremediablemente.
Con los dedos calcados en un cuaderno escrito hace muchos años.
Con las ventanas abiertas entre el sofocante calor invernadero.
Con los botes plásticos llenos de papeles borrados y vueltos a escribir.
Con el constante miedo a volverse loco.
Con la sobriedad y con la borrachera.
Con la ketchup que sale de una charola para mancharnos el papel.
Con la histeria de quien nos empuja a despertar.
Con los martillazos que da el vecino cuando pone su diploma de graduación.
Con la televisión y sus asesinos y sus policías.
Con la repentina lucidez que brilla detrás de un comentario.
Con los números borrados en cada uno de nuestros teléfonos perdidos.
Con los manteles blancos manchados de tinto.
Con el carro pidiendo urgentemente una reparación.
Con los buses donde nos sentimos cautivos.
Con los sueños del empleado de banco que nos cambia un cheque.
Con el dolor y con la rabia y con la ternura y con el deseo… Con todo eso se escribe y se termina cada nuevo libro.

miércoles, 28 de junio de 2017

HAZ TODO Y APÁRTATE




Haz todo y apártate. 
Uno se descubre en cada pausa. 
Haz todo y apártate. 
Pinta cosas no vistas. 
Haz todo y apártate.
Toca un instrumento sin buscar los aplausos.
Haz todo y apártate.
Filma una película sin desenlace.
Haz todo y apártate.
Deja la solemnidad y el orgullo.
La vida es intentar, sólo intentar.

jueves, 11 de mayo de 2017

COSAS QUE ENCIERRO



Cosas que nunca dije, cosas que nunca quise decir 
de esta casa 
ni de aquel encierro n
de aquellas cosas enterradas.

Demasiada imaginación para un niño 
que no alcanza la cerradura de la puerta.

Las paredes que se confunden, 
elimino el mundo, 
tengo 7 años.

El ruido de los buses. 
Llueve duro, en el patio se hace un lago.

¿Cuál es la fuente de mi verdad? 
¿Mi posible ventana en las palabras?

Surgen siluetas en mi caligrafía de la realidad.

Geografía de mi infancia, 
de la rabia, 
del mundo tan enorme.







viernes, 5 de mayo de 2017

ANCHO COMO LA LLUVIA (FRAGMENTO)



Evitar por todos los medios salir a buscar el mundo.
Afuera sólo hay líneas que no llegan al cielo.
Las palabras son notas sobre un libro que se borra.
Ese escribir, el verdadero escribir, “Sin mirar por la ventana se deben ver los caminos en el cielo”.

Sacrificar la vergüenza. Es necesario hablar a solas antes de salir a buscar el mundo.

viernes, 10 de marzo de 2017

DIARIO DE ROBINSON



tengo un número inexacto
de cosas en mi cabeza
quizá porque carezco de memoria
y siento la nostalgia de mañana
tengo los sueños que me hacen hablar dormido
también un dolor sistemático que llaman
/sensibilidad
tengo amigos que van conmigo
hasta la madrugada
soy el padre que no tuve
también el naufragio desesperado
a veces tengo mi combustible
lo sabes
la poesía
mis rodillas sostienen a mi hijo
y mis manos levantan gruesos libros sagrados
ten
recibe este poema y jamás lo olvides

lunes, 6 de marzo de 2017

DANTE Y BEATRIZ



Pienso en La Divina Comedia y en Dante.
Él busca a Beatriz Portinari entre todas las formas de inexistencia: la eternidad del dolor es la primera; la eternidad de la espera es la segunda, el purgatorio que es la prisión de la esperanza; y la eternidad del gozo -Gracia- que es un infierno de felicidad.

martes, 28 de febrero de 2017

SATIE


Erik Satie una mañana se convirtió en un lazo alrededor de mi cuello. La tristeza es una mierda. Es una sobredosis de mierda. Ya basta. No hay que mentir: la tristeza es sobredosis y mierda. Erik Satie una mañana se convirtió en algo. Tanto letargo con los labios cruzados. Invadiendo la necesidad de escribir cuando esto no cuenta para nadie. Siempre raspando esa puerta. Siempre anotando gritos y rompiendo la teja. Siempre haciendo imposible el silencio. Erik Satie una mañana se convirtió en un espejo. ¿Cómo se huye de un espejo? Los milagros se dan mientras nadie los observa. Ninguna lucha es imposible, pero huir siempre es difícil. Las gotas sobre las teclas – como pintura que cae desde el agujero de la lata directo al piso- suenan en el equipo de sonido. ¿Cuántas rutas quedan en el bosque?

lunes, 27 de febrero de 2017

COPENHAGUE (FRAGMENTO)



Acá me desaparezco en la calle. Escribo sentado en un parque en el Moleskine que me regalaron. No hay ruido, sólo el sonido del agua de la fuente. Luz y silencio. Mañana me vuelvo a Guatemala. El presente de estas horas ya es recuerdo.
No todo lo que amamos debe volver. Es mejor no despedirse.
En compañía el cansancio es mantenerse en guardia.
En la soledad es mantenerse, simplemente mantenerse.
Estar solo en una ciudad desconocida. Estar solo frente a otro idioma.
Una ciudad es significado. No es un lugar.
*
Terminando estas notas en el aeropuerto, rumbo a casa.  Vuelvo a Guatemala. Guatemala es un estado mental.
Mi orilla está allá. El mundo es enorme, pero sus fronteras se están cerrando. El siglo XXI será el del encierro.

La identidad y la ideología son nuestras acciones para comprender el mundo. Algunos venimos de naufragios, otros de barcos que comienzan a hundirse. Acá desperté y lo primero que se vino a mi mente es: yo soy el otro. 

miércoles, 1 de febrero de 2017

43



Ai Weiwei



La soledad residente, miedo a salir a la calle. El ocre paseo de ir a la oficina; túmulos de bocinas, el miedo a los vecinos, a los tragos inagotables, al deseo, las llamadas que espero, el dinero escaso, los trofeos al sacrificio y a la astucia; los poemas incompletos, los problemas del mal sueño, las insistentes maneras de pedir amor; afuera un cerco.  Las sirenas de los malos pensamientos. Libros sin leer. Calor invernadero. Evaluación de la última borrachera. Nuevos chistes para olvidar viejas gracias. Afuera: darlo todo y luego esperar algo de vuelta para no sentirme incompleto.