viernes, 11 de diciembre de 2009

A JOY DIVISION OF THE MIND

(Cildo Meireles)

este color a subdesarrollo

esta ruta de saliva en la grieta

este archivo de cosas halladas en la calle:

carrozas blancas

carrozas negras

y andar por el cemento quebrado de la acera

dejando la vida en el acto de hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

hacerse leña

de hacerse leña






miércoles, 9 de diciembre de 2009

MALAGUATE

(Yoko Ono) 



diagrama de un día soleado  
una bolsa plástica repta en la calle 
hasta llegar a un puerto de cosas abandonadas 
en la acera 

suena celeste el pescado rabioso
<<cuando en tus ojos no importa si las horas bajan>> y carajo... 

me doy cuenta que la vida se va y no puedo retener un poco de aire fresco 

sólo guardar la imagen de ser feliz en microsegundos  
glosa de spinetta carlos martínez rivas  
artaud e insurrecciones solitarias 

un desborde de prosa al inicio de una melancolía que se anticipa
así me devuelvo a guatemala 
este país roto 
por todas las esquinas 
(ternura frente cañones mecidos por las olas) 
ser/hacer/ver 
distinto






miércoles, 11 de noviembre de 2009

LUZ DE UN FOCO CARNÍVORO


(Jeff Koons)


Para Julio Serrano, un tanque de gasolina




Una noche más, dos cervezas, compañía y un jabón deshecho tapando el drenaje de la tina. La compañía absurda llena de sentido, humo de cigarrilos Camel y música, mientras mordisquea una pizza hawaiana dejándola en la orfandad de una caja vacía.“Algunas veces en la noche hay rostros de doncellas” La papelera del baño es un cementerio de toallas faciales envenenadas.


Aún sueño con escribir cuatrocientas cincuenta páginas a doble espacio en letras Times New Roman, pero debo levantarme de este deterioro, tomar la libreta de teléfonos, marcar el código de área de mi agente en Barcelona, alcanzarla antes de que aborde su avión y descubra una joven promesa. Las mujeres me piden a gritos que les escriba “ahora sé que estoy loco, porque hay aquí un millón de personas enojadas con el tráfico”. Destapo la bañera y bebo otra cerveza mientras me doy un regaderazo y el agua caliente me limpia los oídos. Pongo los pies frente al espejo y me veo de cuerpo entero; allí estoy, sonriendo, subiendo uno por uno los botones de mi camisa, repasándome los pelos de la barba, estirándome con gel el cabello; trato de lavarme los dientes hasta la lengua y escupir el sabor desabrido de la Colgate para salir a cazar, a conseguir, a vender; existen los escritores que se venden y los escritores que son comprados, me sentiría feliz en cualquiera de las dos situaciones.

No es fácil escribir, no es exacta ni precisamente fácil; uno se acostumbra a que la mano obedezca con velocidad, las ideas son más rápidas que la mano, pero a veces la mano no obedece, parece que no quisiera escribir, entonces hay que quitarse el ansia, esperar y darse cuenta que los años pasan de esa manera, esperando.


El último cigarro prometido. Su ceniza es vertical y se sostiene, una torre de ceniza, papel quemado, un soplo y se incinera, se hace más haciendo ceniza que haciendo libros. Lo peor de todo es que no existe jubilación para el escritor, los deseos de escribir no se acaban, no es posible dejar de hacerlo. Entonces aparece la vida mediocre. Esta vida, por ejemplo. Tras años de éxito, tras cuatro libros toditos vendidos, muchas reseñas, muchas entrevistas, viajes, viviendo dos años en Nueva York, luego Londres; después de ser un joven Hemingway, de Hemingway sólo me queda la obsesión venérea y las obstrucciones intestinales. A la mierda... Y luego de todos esos críticos sólo queda la salmonela. La salmonela del crítico viene dentro de una ensalada de amor, ese amor que sólo los crítico pueden dar; los cintillos rectangulares alrededor de los libros, “el joven Hemingway”, un viejo foco de luz carnívora, una voz emergente y urgente... todos los abrazos y los recortes que se pueden acumular. La chequera deja de doler y la fortuna sentada de esta forma... como la Monalisa... así... con este gesto y uno frente a ella tratando de hacerla reír.


Una mujer acaba con otra y otra con otra y de esa forma se acaba esa fortuna y las ganas de escribir. Algunas ponen sus cremas en el botiquín, otras dejan sus bikinis en el piso, algunas acostumbran ordenar por colores y letras los refrigerados, algunas se trajeron hasta el lavatrastos, pero a ninguna de ellas les dediqué una sola línea, puedo decir con mucho orgullo que jamás he escrito algo sobre el amor, porque las mujeres que he conocido siempre se han conformado con estar ellas y nunca con ser felices. “Es que tenés una forma complicada” Decía la última, una con el pelo pintado de negro y lentes de punta que la hacían parecer una bruja a lo Pizarnik.

Ya leíste a…

Ya, ya, ya leí a todo el puto mundo, ya los leí a todos ellos, no me gustan, no quiero escribir así, preferiría tener hemorroides, preferiría cualquier cosa.


Pero cuando viene la inspiración, parece un motor de Ferrari. Las cosas se cruzan y uno las esquiva para no atropellarlas, las velocidades se hacen ineficaces para controlar esa máquina, ¡qué máquina! Pero si las sirenas se acuestan temprano y no terminan de dormir, quedan los corazones rotos de las muchachas, de las agentes literarias, de los críticos de domingo, de las madres que esperan la pensión alimenticia y los abogados. Claro, es un foco de luz carnívora. Desperdiciar el tiempo pensando en conseguirlo todo, y...

Todavía no comienzo. Es mejor dar una vuelta al parque, luego voy a enviarle un correo electrónico a mi agente y le pediré mil dólares: apartamento, lavandería, gasolina... o será mejor que llame ¿tendrá su celular activado?


Siento lástima y mal aliento.

martes, 3 de noviembre de 2009

OTRO CIBORG AMARILLO

(Mariko Mori)

todo lo contrario,

gary numan es como nosotros:

otro ciborg amarillo


hacer un pop impopular

qué gracia


una paleta helada

sin sentido común


un frío fantasma de las navidades futuras

numan

avanza en su corvette blanco

desde los áridos ochentas

desde el síndrome de asperger

desde la luna de otro planeta

            y en la remota ubicación de chunches espaciales anota


mi amor es líquido en cristales rotos

mi amor es líquido saliendo del ojo de la jeringa

mi amor es líquido goteando en el látex abandonado


así va la noche:

              mills y bromo me ven

                   todos parpadeamos en silencio

                                      y continuamos la tonada





miércoles, 28 de octubre de 2009

PARA UNA ODISEA EN EL ESPACIO

(Yoko Ono)

Here am I floating round my tin can
Far above the moon
Planet earth is blue
And theres nothing I can do.


Space Oddity/D.B.

Su anillo lo inmuniza contra el peligro,
pero no lo proteje de la tristeza.
Surcando la galaxia del Hombre,
ahí va el Capitán Beto, el errante.

El anillo del Capitán Beto/Luís Alberto Spinetta



Cosas para llevar en mi nave espacial:


el concierto para piano y orquesta número 21 de Mozart, que

mi madre pensaba se llamaba “amor”,

y que así se llamaba.


el encendedor con la cara de mao tsé tung


un cuadernito café con el dibujo de un piel roja en la portada


mis tenis rojos


mi fiel grabadora philips plateada


una postal con los zapatos de van gogh,

                              una con la imagen del santo

                                                      y otra con el retrato de albert camus


un i-ching junto a tres moneditas de algún país subdesarrollado


las obras completas de ezra pound

(para decifrarlas en el silencio basto del universo desconocido)


aquella foto

la de ana y pablo en el parque de antigua,

riendo en una soleada tarde de marzo 





jueves, 22 de octubre de 2009

DEL ARTISTA Y SU MALA SUERTE EN LOS CARTOONS

(Chuck Jones The Great)



Stephen Dedalus con sus lentes bisoños se inclina

dentro del retrato del artista adolescente.

Sabe que la totalidad del mundo

está hecho con las migajas de nuestras vidas.


Los genios locos nunca llegan a nadie.

La vida pasa muy de prisa junto a ellos

y no logran asirla con sus manos.


¿Cómo alcanzar la velocidad del mundo?


El Coyote espera al Correcaminos.

Su intento de lanzar una caja fuerte desde el peñasco

resulto absurda y cruelmente fallido:


la sombra del pesado objeto se agranda sobre el piso.

El Coyote baja una oreja y mira al público

saca un letrero:

este es el fin.






miércoles, 14 de octubre de 2009

CRONÓMETRO DOMINGO

(Peter Land)

Seriedad de seriedades, todo es seriedad.

Un desayuno a solas:

la foto de Philip Roth desde el suplemento literario dominical,

los veinte mil caracteres que yo debería escribir todos los días

(que no escribo ni en un mes)

y el libro que acecha una manera de felicidad.


Minutos de más

viendo la película de Eisenstein que le compré al pirata

que apodamos “El Buki”

o comer pausadamente mientras repaso los versículos de Roth.


Llegar con desapego a mi rutina

de abdominales matutinos y luego

tocar el agua caliente que esparce la regadera.


¿Acaso la vida debe ser siempre

una infeliz provocación?


Aún puedo escribir.

Y puedo reírme de esto y de todo.


Me quedo con las palabras, la música, las películas,

esta caminata interminable

y todos los amarillos incidentes cotidianos.


Le dejo a los telediarios

ese saco de piedras

que hoy y eternamente

nombramos tragedia.  





miércoles, 7 de octubre de 2009

RELATO DE RAYMOND CARVER CON MI VIDA


(Elizabeth Peyton)




El motor encendido.

Tras del vidrio,

se desvanece otra vida.


El niño sonríe

mientras extiende los dedos de su mano.


Ella tiene los ojos hechos sal

y necesita estar sola -me dice.


Y yo me voy sin nada.

Sin vida.

Sin lugar tranquilo.


Pasado un tiempo

espero a cierta distancia

que ambos entren a la casa.


Un relato de Carver con mi vida.

Un adiós con socialismo-religioso

y deseos de conservación.


Con los días busco algo que ver en el cielo,

donde sólo existen obtusas figuras en las nubes

buscando anclar en el equilibrio.


Aquí abajo no hay nada

sólo ideas como ruido,

como un ruido continuo

y sin silencios.






jueves, 1 de octubre de 2009

ANESTÉSICOS LOCALES


(Nan Goldin)




Even in my dreams you have denied yourself to me

and sent me only your handmaids


E. P.


declaro la guerra
al medio del fuego
alli es donde vamos
a desaparecer

Vicentico



supersticiones de la niñez

tics

moral religiosa


miedo desde el vacío:

dormir

en las fauces

de un sofá

y desaparecer


gotera del lavamanos

que me despierta

durante días


harto de anestésicos locales

y de llevarlo todo a cuestas

y de traerlo todo en contra



decido renunciar

tomar la maleta

largarme


tarde o temprano

la verdad se libera

y sólo  queda 

soltar la cuerda
















jueves, 24 de septiembre de 2009

ODA A RICHARD PRYOR

(rony horn)
a juan murillo

de haber una partitura para un solo al piano que durara toda la vida

seguro vos la hubieras escrito


dudo que supieras mucho de música

no me importa

pero alguna vez te vi haciendo cómicas imitaciones de nigger crazy

frente a ese paredón de fusilamiento lleno de fumadores

que es un antro de comedia


entonces me hiciste reír hasta vomitar

y te tomé en cuenta como a un amigo

como alguien cercano


te veías encedidísimo y no pasabas de decir bullshit o whatafuck

y sudabas

no de calor

sino del incendio que llevabas por dentro


una dieta para sábados: una botella de whisky/12 rayas de polvo/ 3 cajetillas de cigarros


con el tiempo vi tu biografía sensacionalista en un canal de cable

decía de tu infancia en el burdel

de tu mansión

de tus mujeres

de tu infarto

y de cómo regresabas a todo ello al bajarte del escenario

ese pequeño y único espacio que tenías en el mundo

aplausos y afectos milimétricos de bocas a punto de romperse a carcajadas


pero alguna vez te vi haciendo cómicas imitaciones NIGGERCRAZY

en aquel toshiba viejo que perdía por momento los colores

me hiciste sentir menos preocupado

menos cansado


y jamás habría pensado reírme así

del hombre más triste del mundo








martes, 22 de septiembre de 2009

DESEMPLEADO FRENTE AL ESPEJO


(Georg Herold)



no sé si darte

una pistola o una coraza


afuera da igual


trajeate bien por si te agarra un funeral


llevá condones para no quemarte con la calentura

(también un rosario por si te sale virgen)


no te asoliés mucho


ni hablés muladas


y acordate que trabajos abundan






viernes, 28 de agosto de 2009

MI SOUNDTRACK PARA FELIPE GRANADOS


(Francisco Tún)



Yo pensé que era de esos que se mueren rápido. Vos me entendés. Abría botella tras botella y me sentaba a escribir y a madrugar. La muerte se iba y al volver me encontraba con una esposa y un hijo, con un trabajo nuevo o con un libro a medias.

Tenía entonces las fotos y las palabras de quienes murieron jóvenes. La velocidad de las luces se hacía una sola línea en la carretera. Pensaba que iba a comprarme un revólver, una montaña de pastillas o una soga resistente. Mis palabras quedarían como dulces anécdotas. Escribir, actuar o simplemente decir cosas a los oídos que se desvelaban borrachos conmigo.

Así me fue pasando el tiempo sin acabarme. De pronto las demás cosas tristes y degradadas dejaron de interesarme, mi vida se fue ajustando a la vida, ese bulevar de placeres rutinarios.

La foto de Rodrigo Lira, frente al escritorio, cayó al suelo, lo mismo con todos los demás. Entonces el pacto de morir encaneció conmigo.

Así es. Ayer no pude llegar a despedirme. Te fuiste antes por la orilla del humo. Te encontraste de nuevo con los rostros que decidieron partir antes de agotar todas las verdades y convertirse en eso que nunca pensamos ser.

Ahora que lo pienso, hoy me siento más fuerte que todo eso. Hasta luego amigo.






viernes, 21 de agosto de 2009

EL HORIZONTE CADA NOCHE ES UN SONIDO


(Margarita Azurdia)




*

la luna mira el farol con su línea

quisiera bajar lo necesario para hablar

sólo tiene que mostrar un poco de aire

caer lo suficientemente cerca

dejar sin luz la mitad de la tierra


*

el jardín consonántico donde me enfurecen

las calles y la noches


*

las enormes hojas parecen manos

gente unida a presión

vida

colgar de sus rejas


*

la ventana tiene quebrada la esquina

soplo de frío quema mis dedos

echarme a reír

lentes azules que tengo


*

todos los perros ladran esta noche

alarmas de carros y autopatrullas

y rumores y voces

sabes que cuesta demasiado

pagar el precio por entrar


*

a veces yo también pido una cuerda

pido que esta hoja sea solo un fantasma


apenas visitas mi noche

y te alejas de ella sonriendo



*

corvado el foco se enciende

solo

lamento no flotar

sobre el pasto contaminado


*

en medio de la noche alguien dispara

los pájaros son un lujo y el día un sacrficio

tanto demente y pobre debut


*

quizá llegue a escribir tu carta

esa carta difícil de ser hallada


palabras que se arrastran de sed



*

ciertas paredes

texturas que han quebrado

lápices de piedra


*

te deslizas primero

luego raspas un poco de luz

de los cuerpos


*

desollado o dormido

línea tras línea hasta desaparecer

signos de adicción a la vigilia

promesa de negarme a quien me llama


*

aquí es donde se pensó

alguna vez

una especie de paraíso


*

sé que tocarte es cortar la vida



*

cerrar de largo la orilla


aspirar la oscuridad


*

recuerdo estar solo y esa música

era toda la pared que tocaba


*

hay un rostro en la lámpara que

entre líneas corrige su luz

otra voz

intenta repetir en vano aquel nombre


*

el patio que ha distancia dejamos

a merced de las ventanas

la mísera tarea de estar vivos

congelados en una promesa


*

seguir siendo humo

con las pupilas

corriendo más

corriendo sin

detenerme


*

te suelto desde esta noche

llena de ojos como

arañas blancas


*

el horizonte cada noche es un sonido

puede estar allí donde sólo veo luz

o debajo de las hojas o de las sombras

quizá en el escalofrío vertiginoso

que busca en las paredes su silencio