viernes, 28 de agosto de 2009

MI SOUNDTRACK PARA FELIPE GRANADOS


(Francisco Tún)



Yo pensé que era de esos que se mueren rápido. Vos me entendés. Abría botella tras botella y me sentaba a escribir y a madrugar. La muerte se iba y al volver me encontraba con una esposa y un hijo, con un trabajo nuevo o con un libro a medias.

Tenía entonces las fotos y las palabras de quienes murieron jóvenes. La velocidad de las luces se hacía una sola línea en la carretera. Pensaba que iba a comprarme un revólver, una montaña de pastillas o una soga resistente. Mis palabras quedarían como dulces anécdotas. Escribir, actuar o simplemente decir cosas a los oídos que se desvelaban borrachos conmigo.

Así me fue pasando el tiempo sin acabarme. De pronto las demás cosas tristes y degradadas dejaron de interesarme, mi vida se fue ajustando a la vida, ese bulevar de placeres rutinarios.

La foto de Rodrigo Lira, frente al escritorio, cayó al suelo, lo mismo con todos los demás. Entonces el pacto de morir encaneció conmigo.

Así es. Ayer no pude llegar a despedirme. Te fuiste antes por la orilla del humo. Te encontraste de nuevo con los rostros que decidieron partir antes de agotar todas las verdades y convertirse en eso que nunca pensamos ser.

Ahora que lo pienso, hoy me siento más fuerte que todo eso. Hasta luego amigo.






8 comentarios:

tetrabrik dijo...

abrazo, payeras

Sentenciero dijo...

Feli está en todos los lados más que nunca. Saludos.

PROSÓDICA dijo...

Los reyes también lloran...

... ya sos mucho más grande que todo eso, lo sumaste a él a vos, sos dos, una muchedumbre dentro de vos. Y así de a poco, también vas siendo menos de ti por lo que todos y cada uno se han llevado de ti. Ambos están en ambos, que es lo que cuenta al final.


Un fuerte abrazo, amigo.

Alexánder Obando dijo...

Otro abrazo, Payeras, y ya nos veremos, en esta o en otra poetidad.

Saludos fraternos.

tetas falsas dijo...

mi querido amigo, de algún modo tu consuelo para carlos, para luis, para mi, fue el mejor modo de despedirte.
un gran beso

Carla dijo...

Hermoso!

Juan Murillo dijo...

por la orilla de humo

MarianoCantoral dijo...

"la vida, ese bulevar de placeres rutinarios".

De verdad que duele, duele el pecho de tanto golpe en busca de la redención.

Es complicado irse cuando apenas por fin la senda había sido elegida.

Saludos Payeras.