viernes, 22 de julio de 2011

LA DESESPERADA ESCRITURA DE UN TEXTO ILEGIBLE


Stranger than paradise/Jim Jarmusch

Las fracturas en el cemento son una escritura. El desgaste del color en las paredes, también es una escritura. Las líneas incidentales que dejan las llantas sobre el asfalto, son la desesperada caligrafía de un texto ilegible.

El paisaje se hace ver cuando se recorre, no cuando se observa a distancia. A la distancia cualquier ciudad asoma como una nube amarilla de donde emergen transeúntes. La hipnosis zombi de quienes se incorporan al paisaje. Un desfile de sombras que acometen -por ejemplo- la Plaza de la Constitución y permanecen durante horas observando ese exterior que les va calando profundamente adentro. La ciudad interior es inagotable. Se parte con la rutina, con la precariedad de ser mercenarios de la misma neurosis y de la misma tragedia compartida con los demás. El mismo poste de luz. La misma carretilla mancillada de naranjas. El mismo restaurante chino. La misma esperanza fascista. El mismo rostro de la misma dependiente de mostrador que asoma a la calle en medio del retumbar de un woofer. Un semáforo. Una empleada de oficina. Un sicario. Otros tantos de miles de días derramados en las aceras.

En todo esto se abre la ciudad de Guatemala como se parte una mandarina. Un ojo atravesado por alfileres. Todo es la misma secuencia de imágenes.